Voy a bostezar y a quejarme del frío hasta que me ofrezcas
quedarme
Y te voy a decir que
no,
pero vas a insistir un poco.
Te diré -y es cierto a medias- que no quiero molestarte
Y me dirás que te molesto más despierta que dormida
Y eso sí es verdad.
Me gusta desquiciarte.
Vamos a mirar al techo, incómodos
y vamos a desearnos las
buenas noches
No va a pasar nada,
pero vamos a abrazarnos.
Vamos a abrazarnos como hace tiempo que no nos abraza nadie.
Y luego... vas a evitarme durante días.
No devolverás mis mensajes
y todos los planes que proponga
no serán suficiente para engañarte y acercarte a mí.
Pero luego nos cruzaremos,
y vas a pedirme que me
quede.
Y este juego durará hasta que te vayas de esta ciudad
burbuja.
Cada vez que te asustes de mí.
Y de cómo suenan tus latidos
si estoy cerca.
Tu me prometiste una canción que ya habías escrito y yo te prometí un poema que ya tenía en un borrador.