domingo, 28 de junio de 2015

Bostezos

Voy a bostezar y a quejarme del frío hasta que me ofrezcas quedarme
Y  te voy a decir que no
pero vas a insistir un poco.

Te diré -y es cierto a medias- que no quiero molestarte
Y me dirás que te molesto más despierta que dormida
Y eso sí es verdad.
Me gusta desquiciarte.

Vamos a mirar al techo, incómodos 
y vamos a desearnos las buenas noches
No va a pasar nada, 
pero vamos a abrazarnos.
Vamos a abrazarnos como hace tiempo que no nos abraza nadie.
Y luego... vas a evitarme durante días.
No devolverás mis mensajes 
y todos los planes que proponga no serán suficiente para engañarte y acercarte a mí.

Pero luego nos cruzaremos, 
y vas a pedirme que me quede.

Y este juego durará hasta que te vayas de esta ciudad burbuja.

Cada vez que te asustes de mí.

Y de cómo suenan tus latidos 
si estoy cerca.


Tu me prometiste una canción que ya habías escrito y yo te prometí un poema que ya tenía en un borrador. 

martes, 9 de junio de 2015

Señorita M

Madrid nunca me había parecido tan pequeña. Temo doblar cada esquina.
Paseo por Malasaña.
Busco un café. O estar sola.
El camarero es cubano y su acento es el edulcorante perfecto.
No hay leche de soja. Pero hay un sofá con estampado de abuela.
Compensa. Me siento.
Hay jarrones por todas partes y... Joder, no. No eres tu. De hecho no se parecía en nada a ti.
La mente me pone trampas.
El enanito del hemisferio en el que te guardo se parte el pecho de la risa.
Vaya cara de susto. Vaya pelos de espanto.
-Calla enano cabrón. Céntrate en seguir quemando archivos.

Me siento demasiado lejos de casa. Y ni siquiera sé dónde queda eso.
Estas calles me dan ganas de fumar.
Madrid significa tres en la cama, risas, moño, reinas,
sexo paternofilial.
Dedos. Madera. Cortinas.
Rencor.

He subido en un coche con tres extraños y aun así has salido tú.
La barba. Las gafas cuadradas. Joder.
No. No eras tú.
Sólo es otra maldita ciudad llena de hipsters.

Hay una pareja que se ha sentado a mi lado. Junto al sofá de estampado de abuela. Recuerdo la rabia que nos daban las otras parejas.
Ahora las velas están encendidas.
Es la hora de los mimos.
Hora de irse.